martes, 4 de mayo de 2010

El verdadero valor de la mujer


Muchas veces, nosotras las mujeres tenemos grandes dudas de nuestra existencia en este mundo y de cómo se dan ciertas desigualdades a la hora de definir roles en nuestra sociedad. Estas dudas han originado que muchas mujeres se sientan des protegidas, desvaloradas y marginadas, lo cual ha desencadenado una ola de nuevas tendencias, donde las mujeres busquen esa igualdad a cualquier precio… precios que han de ser realmente caros, por ejemplo degradando su integridad, buscando la igualdad a un hombre y perdiendo su verdadero valor como mujer.
Siendo este el rol bajo el cual nos desenvolvemos, debemos saber como encontrar un lugar en nuestra sociedad donde realmente seamos damas que viven felices y luchan aguerridas por sacar lo mejor de si mismas.
El verdadero valor no va ligado a lo que se aprecia normalmente en la sociedad, va ligado a aspectos más internos de cada una. Es decir una apariencia, la aprobación de los demás no es realmente algo importante, vale más lo que somos internamente, lo que podemos dar a los demás sin esperar a cambio, lo que puede contribuir a nuestra felicidad y a la del mundo.
Para lograr esto, es importante primero creer que somos capaces, olvidar esa concepción de que somos débiles, frágiles y que necesitamos que los demás hagan todo por nosotras, sino que somos fuertes, podemos alcanzar lo que deseamos y que somos libres de tomar nuestras propias decisiones.
Creer esto, permitirá que en nuestro interior surja una fuerza, que nos haga ver que
si bien no somos iguales a los hombres (fisiológicamente,
emocionalmente y energéticamente), tenemos potenciales que debemos explotar, que podemos demostrar nuestro valor y ser un complemento vital en esta sociedad. Es decir, no debemos desear ser iguales a los hombres, sino que debemos desear tomar nuestras fuerzas internas y demostrar al mundo entero, que tenemos las capacidades de tener igualdad de oportunidades.
Cuando tengamos este valor definido, podremos alcanzar todo lo que nos propondremos, seremos felices de ser mujeres, de tener ese privilegio de amar cada cosa de la cual somos parte y de ver todas las posibilidades que existen en nuestro entorno. También seremos capaces de hacer un alto y negar cualquier percepción negativa que nos limite, que nos robe la libertad y la posibilidad de soñar.
Marlen Sánchez

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