martes, 4 de mayo de 2010

Poema Entrega


No se arrepiente un corazón de darse sin medida

ni la primavera teme de regalar su olor

ni la noche espera a que la convoquen,

la soledad camina sola, el corazón junto a su nobleza,

se posee sin ir poseyendo, reparte luz al refugiado

en cada paso despierta a la verdad,

es el gozo que jamás muere…

Lidia Rodriguez

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